Durante la vida nos planteamos objetivos (eliminaré la palabra meta a ver si así funciona mejor) o el deseo de desarrollar algunos hábitos como: comenzar una dieta para bajar de peso, hacer ejercicio, terminar la tesis, escribir el libro, en fin. Nos planteamos objetivos que empezamos con mucho entusiasmo, pero con el aumento de las rotaciones terrestres, las responsabilidades diarias, entre otras razones, los abandonamos sin mayor explicación.
Ingeniero de formación, economista por vocación y aprendiz de filósofo. Este blog reúne ensayos sobre energía, infraestructura, economía, política y filosofía práctica. Busco rigor y mirada crítica, pero también cercanía: escribir para pensar y comprender cómo las ideas moldean nuestras sociedades. Aquí la filosofía es guía para la vida personal y corporativa, una causa del pensar. El Tiempo de la Razón invita a razonar y dar sentido al presente y al futuro. ¡Bienvenidos!
